viernes, 5 de junio de 2009

Basta

Ya no puedo más. No puedo seguir, no quiero seguir. Pensé que era mejor vivir en una mentira, una hermosa y utópica mentira, pero basta. Me cansé, mis ojos ya se secaron. Mi culpa ya se terminó. Esto no fue una cacería, tú no eras mi presa, ni mi meta, ni mi razón de felicidad. Sin embargo eras alguien. Alguien que demostró que los sueños son simplemente eso, sueños inalcanzables. Una vez más me despertaste, me hiciste reaccionar y darme cuenta de las cosas. Te odio y te amo por eso. Pero por más hermoso, por más fuerte, por más cálido que sea ese deseo, solo será eso. Y yo estoy cansado de ser un objeto de tu poder. Me cansé de dar vueltas en tu mano, y tú que tenías el poder para aplastarme y terminar con la tortura que la duda me proporcionaba, preferías seguir en el juego.
Me culpo solo a mi mismo por el camino que transito, y por eso en este momento me detesto. Las largas horas de insomio, pensando en vos. Los días en los que no podía escribir, porque solo pensaba en vos. Eras mi concentración, mi perdición. Por eso decido volverme masoquista y sufrir, pero sin verte, sin pensar en vos, sin amarte.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Quizás esa persona no podía terminar con tu tortura.
Quizás esa persona no sabía.
Quizás esa persona estaba esperando una respuesta que caiga del cielo, pero lo que nunca, nunca quiso, era hacerte daño.
Esa persona te quiere, y te va a seguir queriendo, pase lo que pase.